Es un juego en el que se reparten dos manos: la del jugador (punto) y la de la casa (banca). Se apuesta a la mejor mano: jugador, banca o empate. Los valores de las cartas son nominales, excepto las figuras y dieces, que valen 0.
Se reparten dos cartas al jugador (punto) y dos a la casa (banca). Antes se apuesta a los tres resultados, y después el crupier pone dos cartas bajo el zapato (caja de cartas). El jugador con mayor apuesta al punto recibe dos ocultas, que mira y devuelve. El crupier revela las manos y anuncia al ganador. La mano es la suma de los valores; si es menor que diez, será el valor total, y si es mayor, el primer dígito desaparece (16, por ejemplo, pasa a 6). Gana la mano más cercana a 9, aunque dependiendo del valor total se aplicará la regla de la tercera carta. La apuesta ganadora al punto se paga a 1:1; al empate, a 8:1, y a la banca, a 1:1, menos una comisión del 5%.
Si punto o banca tienen 8 o 9 puntos, es un “natural” y no cogen más cartas. Si no, el crupier puede indicar al jugador que coja otra:
Regla de la tercera carta del punto:
- Si la mano del jugador vale 5 o menos, cogerá carta.
- Si el jugador no ha cogido carta (el valor de su mano es superior a 5) la banca cogerá carta si su mano vale 5 o menos.
- Si el jugador ha cogido carta:
Regla de la tercera carta de la banca
- El jugador saca 2 o 3: si la banca saca de 0 a 4, coge carta.
- El jugador saca 4 o 5: si la banca saca de 0 a 5, coge carta.
- El jugador saca 6 o 7: si la banca saca 0 a 6, coge carta.
- El jugador saca 8: si la banca saca 0 a 2, coge carta.
- El jugador saca As, 9, 10 o figura: si la banca saca 0 a 3, coge carta.