La primera máquina tragaperras data de hace 130 años, y los 50 dibujos pintados sobre sus cinco carretes representaban cartas de póker. Tras insertar la moneda, se tiraba de la palanca y giraban los carretes; las ganancias dependían de la mano de póker resultante. Más adelante. las máquinas pasaron a tener 3 carretes y 15 símbolos en total, para facilitar el pago automático.
Actualmente las máquinas son más modernas, pero el objetivo es el mismo: ganarles dinero. Se juega para obtener combinaciones de símbolos, con carretes mecánicos o pantallas digitales. Son símbolos sencillos y coloristas, como palos del póker, campanas, frutas, números, etc.
Las tragaperras virtuales suelen ser digitales y progresivas. Normalmente encontramos unas cuantas máquinas de 3 carretes con una línea de pago, y un montón de tragaperras de cinco carretes con líneas múltiples. Muchos sitios tienen modelos progresivos interconectados con otros casinos, para aumentar la cuantía de los premios.
Antes de empezar, hay que mirar los porcentajes de pago. Aunque no todos los casinos los publican, algunos sí muestran los pagos del mes anterior. Un buen porcentaje sería 95-98%, más alto que el de las máquinas reales; por cada euro insertado, se pagan 95-98 céntimos. Para evitar fraudes, auditores independientes como eCOGRA certifican que el software para generar las combinaciones (RNG-generador aleatorio de números) no es rígido.
La suerte es la base de las ganancias, pero se puede establecer una estrategia para poder jugar más tiempo por el mismo dinero. Además del porcentaje, el número de carretes y el tipo de juego también son importantes. En una máquina de tres carretes es más fácil conseguir combinaciones ganadoras, aunque el premio es menor. Igualmente, es más fácil ganar en los juegos no progresivos, pero nunca se consigue el premio gordo.
La elección de la máquina depende del dinero disponible (bankroll). Si es flexible, se puede jugar en una progresiva con la máxima apuesta, pero si no, es mejor escoger una con menores apuestas y menos carretes. Además, no sirve de nada buscar máquinas “calientes”; los premios no aparecen jamás en función al número de tiradas anteriores.